Avatares digitales, balones con sensores y sistemas de inteligencia artificial están transformando el Mundial 2026 en el torneo más tecnológico de la historia. La innovación ya no solo asiste al juego: también participa en él.
La incorporación de herramientas basadas en IA sigue expandiéndose en la educación, mientras crece el debate sobre la necesidad de establecer criterios éticos y fortalecer la capacitación docente.